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martes, 18 de enero de 2022


 El novelista y compositor estadounidense Paul Bowles, en1993, en su casa de Tánger

 




 

 

Creo que un buen escritor debe estar loco. No realmente loco, lo que quiero decir es que debe ser diferente, original, no como el resto de la gente.                                                      Paul Bowles



 Debido a que no sabemos cuándo moriremos, pensamos en la vida como un pozo inagotable. Sin embargo, todo pasa sólo un cierto número de veces y, en realidad, muy pocas. ¿Cuántas veces más recordarás una tarde de la niñez, una tarde que se volvió una parte tan profunda de tu ser, que no concibes la vida sin ella? Tal vez cuatro o cinco veces más. Tal vez ni siquiera eso. ¿Cuántas veces más verás salir la luna llena? Tal vez veinte. Sin embargo, todo parece ilimitado.“                                                                                                                                                                          Paul Bowles



viernes, 3 de diciembre de 2021

 Vayamos hilvanando esta puesta en escena y comencemos con lo siguiente:

“ Hay que romantizar el mundo. Así se recupera el sentido primitivo. Romantizar no es más que una potencialización cualitativa. En esta operación se identifica el yo inferior con un yo superior. De igual forma que nosotros mismos somos una semejante serie cualitativa de potencias. Esta operación es todavía ignorada por completo. Dándole a lo corriente un sentido superior, a lo vulgar un aspecto misterioso, a lo conocido la dignidad de lo desconocido, a lo infinito una apariencia infinita, así es como lo romantizo todo. Inversa es la operación para lo superior, desconocido, místico, infinito, esto se logaritmiza mediante esa asociación.” 5

Fijémonos en la palabra romantizar: es una potencialización cualitativa, donde entenderíamos en libre interpretación que potenciar es el engrandecimiento de horizontes de significado, en la medida que ese engrandecimiento es una identificación entre el yo superior      (¿acaso el mundo?) con el yo inferior (¿acaso el sujeto?). De esto derivaría entonces la identificación entre sujeto y mundo. Dar cuenta de aquella identificación sería labor del sujeto: “somos una semejante serie cualitativa de potencias”. Quizás es probable entender también potencia como posibilidad. La potencialización se presentaría como anhelo, deseo, acaso esperanza. Esta operación sería voluntarista ante la conciencia de la identificación: “dándole a lo corriente un sentido superior, a lo vulgar un aspecto misterioso (…) a lo infinito una apariencia infinita.(…)”

fragmentos poéticos de Novalis

martes, 23 de noviembre de 2021


                                                                                                  karl ove knausgård